Etiquetas

Artículo 5.010º: “10.172 paradas de autobús en Madrid”.

                         Artículo 5.010º: “10.172 paradas de autobús en Madrid”.

Según los datos que dispongo de Internet hay diez mil paradas de bus y autobús en Madrid en 220 líneas y 303 estaciones de metro en Madrid.

Supongo que habrá estudios y tesis doctorales o artículos académicos que estudien y analices este vector o factor. Supongo que será un elemento esencial para entender una ciudad o aldea o pueblo. Y, si no se tiene en cuenta se tendría que tener… Madrid dispone de once mil paradas de autobús, cuántas paradas tienen Soria o Toledo o Ciudad Real o Barcelona o Albacete o Sevilla o… parece una cosa baladí, pero la cuantificación-numeración ha sido un elemento esencial del progreso del saber y de la práctica en estos últimos cinco siglos. Es uno de los pasos del método científico hipotético-deductivo de Galileo, a su vez basado, parece ser en el método de la Escuela de Medicina de Padua.

Me hago preguntas, no lo puedo remediar, le ayudo a usted que también se las haga, invito, si no se han hecho que el mundo académico nos lo haga –de pasada, las tesis doctorales de mil temas y mil cuestiones, podrían ser ahora con Internet abiertas para el público en general, si los autores/as lo permiten, porque es un saber que está solo para especialistas, podría con Internet estar abierto a mil sectores sociales, creo que aumentaría mucho el conocimiento y entendimiento del mundo, porque muchos irían a beber en sus fuentes, entre otros los sistemas de IA, periodistas, escritores, artistas, personas de otros saberes, etc.-. Bueno aquí dejo el guante.

Me pregunto que sería un vector o ítem importante cuántas paradas de autobús y de metro existen en España, cuántas en Europa, cuántas en cada continente y en cada país o sociedad-Estado. Porque sería un elemento para comparar, ver y entrever. Los datos, siempre datos, estamos hambrientos de datos. Después, ya vienen las comparaciones y los análisis y los argumentos y, a veces, los medio-datos con media-mentiras, las estadísticas y las medio-estadísticas… Si Madrid dispone de once mil paradas de autobús y la ciudad equis o zeta dispone de cien. Pues la diferencia es esencial. Es un elemento que por sí solo, explican otros muchos. Después, cómo casi siempre, se pueden comparar datos entre sí, se pueden obtener otras consecuencias y otros argumentos. Se pueden analizar la situación de las paradas, etcétera, etcétera, etcétera…

Pero bajemos un poco a lo más humano, a la rutina de la vida normal. Cada ser humano selecciona sus paradas y sus líneas de autobús o de comunicación, según su ciudad. Existen paradas que jamás o casi jamás montarás o descenderás, unas pasarás por ellas, otras jamás o alguna vez, sea una ciudad de cincuenta mil habitantes o sea de un millón. Existen líneas que están con nosotros más de un siglo, se indica que una de Madrid, que pasa por la calle Alcalá, empezó siendo un bus arrastrado por la fuerza animal, después pasó a carriles eléctricos, y, después al autobús de motor de gasoil, ahora de gas…

En las mismas paradas y en las mismas líneas se produce un fenómeno curioso, que al final, las personas disponen de dos puntos fijos, que entre ellos se mueven, uno su lugar de habitabilidad-dormición-descanso o su hogar, y, otro su lugar de trabajo. Entre estos dos puntos se mueven y remueven sus huesos y carnes y almas y nervios cada día, casi cada día. Lo que sucede, que cómo se conducen a la misma hora aproximada, las personas. Existe un número de personas que se ven todos los días, a veces, durante años. Se crea una pequeña comunidad de habitantes de ese autobús y de esa línea y de esa hora…

Las personas también al vivir y existir en un lugar concreto, y, pasar cercano a ellos, dos o tres líneas de autobús, y, si es una gran ciudad, una parada de metro, pues desde ahí, tienen que dar vueltas, como los ratones en sus laberintos, tienen que seleccionar y hacer y realizar un ajedrez geométrico para trasladarse de un lugar a otro. En fin, también, se produce, si alguien conoce la ciudad y no la habita, puede escoger entre ir en autobús, y, no tanto en metro.

Pero si es habitante fijo de la ciudad, no le queda más remedio de ir en metro, porque es más rápido. Evidentemente puede ir en taxi, puede moverse en su vehículo particular o de la empresa, también trasladarse andando –un dirigente sindicar de alto nivel, decía que cada mañana iba al trabajo o a su sede andando, y, después volvía en transporte público, así se obligaba a andar-caminar-pensar tres o cinco kilómetros, cosa muy saludable…-.

También se produce una amistad, al cabo del tiempo, de una persona o de las personas fijas de un autobús y una línea con los conductores. Y, de alguna manera, los buseros o autobuseros o conductores se convierten casi en educadores y miradores, las madres les dicen, “anda mira por mi chico o chica que va al colegio”. Y, por lo general, las personas que realizan esta labor de llevarnos de un punto a otro, lo hacen…

También se van viendo en las líneas de autobús, no en metro, como se van conociendo casi todos los fijos, como aquella persona empezó a tomar esa línea, digamos a los treinta años, cuándo se mudó a ese lugar o barrio o parte de la ciudad, y se casó, y empezó a tener hijos y fue creciendo en edad y en arrugas. Se va viendo como van cambiando la fisonomía, también se percibe como van cambiando los conductores, algunos los trasladan a otras líneas, otros se van jubilando, aquella persona pues ha fallecido…

Si se fija bien, en este artículo de opinión, hemos utilizado dos realidades afectivas y epistemológicas y metodológicas –utilices palabros técnicos y no solo lenguaje popular o lenguaje poético-: una, otorgar a usted unos datos sobre una temática, las paradas de autobús –podría haberme fijado en cuántas líneas existen, cuántos autobús existen en un territorio, cuántos kilómetros, el número de personas que viajan en ellos, etc.-. Y, por otro lado, un toque o dimensión humana, antropológica, afectiva… (Averigüe usted cuántas existen en su ciudad o pueblo…).

Aquel señor se bajó con dificultad del autobús, se despidió del conductor, que ya llevaba conociendo una década, y, le dijo: “Adiós, hasta mañana”, el conductor le despidió con su nombres: “Adiós, Juan mañana nos veremos otra vez, ten cuidado al bajar”. Pero Juan con una media sonrisa, le volvió a despedir: “Adiós, adiós Tomás… creo que mañana no nos veremos…”. Venía del hospital, y le habían indicado reposo absoluto, sabía que era su último viaje en el autobús,  que había ido utilizando cincuenta años, desde que se casó con su Florinda, hace y hace tantos años. Hace tantos años que su Flori había fallecido, sus nietos lo visitaban cada fin de semana…

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es        © jmm caminero (18 julio 2025 cr).

Fin artículo 5.010º: “10.172 paradas de autobús en Madrid”.   

E. 03 agosto 2025 a MiciudadReal.es. Murcia.com. Prensa noroeste Madrid.com

Humor 3.811 a 3.815.

                             Humor 3.811 a 3.815.                           11. Humor 3.811 [1] .                           12. Humor 3....