Artículo 4.776º: “Llevo más de veinte minutos y no sé el artículo…”.
Llevas
dando vuelta a la cabeza y a los periódicos, además del tiempo que te has
tirado en la cama mirando el silencio y no te surge cual es el tema del
artículo de hoy…
Quizás,
estás cansado, quizás no deseas tocar un tema de la actualidad de esta semana,
que ya sabemos cual es, quizás no sabes encontrar un punto diferente o
posiblemente diferente. Pero entre cientos que esta semana se redactarán en
esta Piel de Toro sobre este tema, si digo, cientos, porque también cuentas los
articulistas de opinión de los cientos de periódicos digitales de provincias.
No creo que mi punto de vista sobre ese asunto de la semana sea original. Lo
que nos lleva a pensar, que si de verdad alguien dispone de una tesis original,
sea cierta o no, queda olvidada en la prensa local o de barrio o comarcal o
regional. Es la verdad…
No
deseo tocar ningún tema de la política más activa. Siempre estamos mirándonos
en el terruño o redil ibérico, pero no sé si muchas soluciones a nuestros
problemas, nuestros límites, no sé, si se toman no solo en Madrid o Barcelona o
Bilbao, sino en Bruselas o Washington. Y, tampoco sé cuanta sombra alargada de
Asia se está proyectando en Europa que al final es Eurasia, Europa es una parte
de Asia. Quizás en Norteamérica no lo entiendan, que Europa puede terminar
deslizándose hacia Asia, porque está en el mismo continente, por tanto, no
aprieten tanto a Europa desde el otro lado del Atlántico…
Por
otro lado, te encuentras esos gestos de teatro o de teatro del absurdo o de
pantomima o de teatro de guiñol, que algunos líderes del Atlántico siguen
haciendo, creía yo, que solo era para ganar las elecciones… No sé, no sé lo que
está sucediendo, no sé si el mundo ha perdido el sentido del comedimiento, del
estoicismo práctico y pragmatismo del orden político de la antigua Roma. No sé,
si esos gestos de bailar o cosas semejantes realizados por un Alto Líder
Político es de sentido común y de racionalidad. No entiendo nada y no comprendo
nada… No sé, no sé si se están preparando, nos estamos preparando para algo muy
gordo y muy grande, y muy trágico, no sé si son las últimas bocanadas del
imperio occidental que entrará en declive permanentemente, so solo es una
crisis temporal…
Pasan
los minutos y uno no sabe qué columna periodística redactar. No quieres
criticar a nadie, ni analizar la cuestión política. No sabes suficiente para
hablar de economía. Y, podrías tocar decenas de temas de la cultura en general,
y, de los temas de las humanidades. Pero sabes que no son muy bien escuchados
por la audiencia. Hoy, en tantas mentes, interesa la realidad práctica, y,
todos hablan de ella. Pero pocos de las razones que están debajo de la realidad
práctica. Porque aunque no lo crea, el cocido de garbanzos al estilo madrileño,
no solo tiene garbanzos y carne y patatas, sino también existe una fórmula o
ecuación que se llama receta, que más o menos la sigue todo el mundo.
No
entiendo y no comprendo nada del mundo. Creía que deberíamos todos, llevarnos y
buscar las explicaciones que tengan más realidad-verdad, más bien o bienes en
todos los sentidos –bienes útiles, bienes morales, bienes espirituales-, creía
que se debería pintar de algo de belleza, incluso las palabras, y, desde luego,
siempre buscar equidad, sentido común, prudencia, racionalidad, libertad, y,
todo lo demás…
Todos
los años escucho la sinfonía de los Derechos de la Mujer. No soy feminista, lo
he dicho muchas veces, porque no entiendo lo que es el feminismo. Puedo
entender el marxismo, el existencialismo, la fenomenología, el cartesianismo,
el empirismo… pero no entiendo el feminismo. Porque para mí, es muy sencilla la
cuestión. Usted varón, tiene el derecho de comer aceitunas, pues su hija o su
madre o su hermana o su abuela también tiene derecho de comer aceitunas. Así,
así en todo. Usted como varón no tiene derecho a comer zanahorias, pues su
hija, su esposa, su madre, su abuela, su hermana no tiene derecho a comer
zanahorias. Así, así de sencillo. Un derecho equis, un deber zeta, es igual o
semejante al varón y a la hembra de la especie humana. Sea cual sea la cultura
y la sociedad y la metafísica en la que esté nadando y respirando y
descansando…
No
entiendo el feminismo, ya lo he dicho, pero aún menos entiendo el
contrafeminismo, el contrafeminismo me parece una aberración intelectual y
moral y del corazón humano. Que usted no quiera que su nieta no tenga los
mismos derechos que su nieto, es para mí, más difícil de entender y comprender,
-lo digo con respeto y que nadie se ofenda-, que el concepto de la Santísima
Trinidad o que las ecuaciones de Einstein o que la materia invisible u obscura
o que los principios de la física cuántica…
Así,
así de simple y sencillo. Si usted no entiende esto, no entiende nada. Después
me dirá, hay matices o excepciones, por ejemplo, los varones no pueden parir de
momento. Y, algún matiz más o una singularidad más –bueno, si la hay habrá que
analizarla y evaluarla-. Pero siempre que favorezca a la mujer la excepción si
es posible. Es una discusión teórica que no tiene recorrido, como ahora les gusta
mucho utilizar esa expresión a los abogados y a los periodistas. La cuestión
del feminismo es una cuestión que está resuelta. No hay nada más que hablar.
Cierto hay que hablar, porque hay mentes o conciencias que piensan que su mujer
o su hija o su nieta o su biznieta o su madre o su abuela tienen menos derechos
que su hijo y su nieto y su biznieto…
No
sé, no sé de qué debo hablar hoy en el artículo de opinión. Hay días que el
mejor jugador no da pie con bola. ¡A usted que le parece…!
http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm © jmm caminero (12-23 marzo 2025 cr).
Fin artículo 4.776º:
“Llevo más de veinte minutos y no sé el artículo…”.
E.
23 marzo