Artículo 4.939º: “Hipersexualización e hiperlujuria e hipersensualización…”.
Podemos plantearnos en forma de
enunciado afirmativo o en forma de encunado interrogativo: la sociedad, está
llegando a unos niveles de pansexualización demasiado elevados…
No
hay escena o anuncio o realidades o programa que no disponga de un alto nivel
de incentivación del deseo, la pasión, la emoción, el sentimiento de lo
“sexual”. Dicen que cuando se hallaron las ruinas de Pompeya, si mi memoria no me falla, encontraron más de diez
casas-establecimientos, que interpretaron como lupanares. Lo cual, de ser
cierto, el mundo griego y romano, ya que Pompeya
no es y no era tan grande en ciudadanos, es y era una exageración del deseo
sexual de y en esa ciudad y en esa civilización. Ciertamente las religiones
grecorromanas invitaban a esa exageración con algunos de sus mitos y sus
actuaciones de sus dioses...
Un
mal moral o psicomoral, una desvirtud o vicio o pecado es una inadecuada
relación con una característica o entidad psicomoral. Nadie niega que usted
debe alimentarse de comida, pero una cosa es degustar un plato de cocido y otra
cosa es ingerir medio kilo o un kilo de jamón de una sentada. Toda moralidad,
sin entrar en demasiadas profundidades, hay que tener en cuenta: que el objeto
sea bueno en sí, hay realidades que son buenas en sí y otras no; que el sujeto
que lo realice lo haga con buena intención y buena finalidad y buena voluntad y
con suficiente libertad y libre arbitrio; tercero que se realice con el
comedimiento posible y adecuado y racional y moral…
La
desvirtud, el vicio, el hábito negativo psicomoral o psicoreligioso, el acto
malo o negativo es un defecto o un exceso de una realidad que puede ser buena,
en cierta y con cierta medida, véase el
ejemplo, aplicado a multitud de temas –en algunos casos, siempre es mala-. Pero
bueno, consulten ustedes a los expertos en este tema, ya que este escribiente
no lo es…
Vivimos
en una sociedad, que demasiadas personas han olvidado que existen los diez
Mandatos-Palabras-Mandamientos de Moisés, y, que existen los siete errores
morales graves o pecados capitales. Mucha parte de la sociedad no conoce esas
normas morales mínimas, por lo cual, es más fácil que caigan o caigamos en esos
errores. Primero, hay que saber lo que es el bien, segundo, intentar dirigirse
hacia el bien, y, en tercer lugar, saber métodos o formas o maneras para
alejarse del mal y acercarse a ese bien… Esto parece que es sencillo y lo es.
Pero hay que saberlo. Si al pueblo no se le enseña una moral mínima, una
religiosidad y religiosidad moral mínima, sucederá que unos caeremos en la
lujuria, otros en la vanidad, aquellos en la mentira-error
adrede-manipulación-engaño, etc. Este es el tema y esta es la cuestión…
Al
final, la ética y la moral judeocristiana, es simplemente una asimilación y
combinación de moral filosófica de veinticinco siglos occidental, más algunos
elementos religiosos del judaísmo y del cristianismo. Usted, no tiene porqué
conocer y saber la moral de Kant, o
de Aristóteles o de Platón o de quién quiera, pero en el
“púlpito cuándo la población escuchaba más masivamente los púlpitos, el púlpito
enseñaba a la población Tomás de Aquino,
en definitiva, esa moral de siglos”. Ahora, ahora la población se ha quedado
desnuda en cuanto a la moral –sálvese quién se salve-. La población va a la
guerra de la vida, sin una moral mínima teórica y mínima práctica para poder
vivir y sobrevivir. ¿Y, qué nos sucede…?
¿Qué
nos hemos convertido en unos primates evolucionados, que es lo que somos,
animales racionales, diría el viejo maestro Aristóteles, o animales racionales con alma-espíritu inmortal, que
nos diría Tomás de Aquino, o
primates racionales, como suelo pensar… pero sin una moral correcta…? ¡…! ¡…!
Y,
esta es la realidad, unos caemos en la lujuria, en mayor o menor grado, otros
en la envidia, en mayor o menor grado, otros en las adicciones, que al final,
son realidades o combinados inadecuados tanto psicológica como moralmente. Y,
han aparecido y se han desarrollado multitud de ellas, pongan ustedes nombres:
……………… ………………….. ……………….. Pero ahora estamos hablando el problema de la
hipersexualización de la sociedad y de los individuos y de multitud de mensajes
en multitud de medios. Todo o casi todo invita al hiperdesarrollo del deseo
sexual y sensual-sexual…
Hay
anuncios, programas de televisión, qué decir del mundo de Internet y de la
redes, de las películas, de las series, de la música, de los anuncios
publicitarios, de la moda, de mil maneras. Además, ha aumentado la belleza en
multitud de formatos, por tanto, todo es más atractivo, todo es más bello, pero
se junta y une y besan concepciones de la belleza con concepciones de multitud
de campos de la realidad sensual-sexual…
En
estas últimas semanas estoy percibiendo que en los medios de comunicación, en
algunos norteamericanos, como en algunos de esta Celtiberia tan antigua, ya hay
voces, que se están pronunciado que la sociedad, que nosotros, sálvese quién se
salve, estamos cayendo en la lujuria y en la hiperlujuria, no solo de actos y
deseos y palabras y mensajes e imágenes, tanto fijas como en movimientos. En
todos los formatos. Se están viendo índices de consumo de pornografía, por
ejemplo, a través de móviles-Internet, dicen, que cada vez en población
adolescente y más adolescente… Consumo
de pornografía cada vez más amplia y extensa, en cantidad y temática…
Recuerdo,
que decían que cuándo Almanzor, el
Victorioso (939-1002), quiso controlar el califato de Córdoba, enamoró o
sedujo a la mujer del califa anterior fallecido, y, al hijo y heredero en edad
joven. Y, al hijo le llenó su palacio de experiencias sensuales y sexuales,
para que se alejase de la responsabilidad y del aprendizaje del poder y del
Poder. Y, así Almanzor pudo
controlar durante unas décadas el mayor poder de esta Hispania tan antigua y
con tantas historias. Bueno, eso es lo que cuentan, eso es lo que hace ya
tiempo leí, sea más cierto o menos cierto.
La
gran pregunta es siempre la misma, se está exagerando los estímulos sexuales y
sensuales, para así, pastorear mejor a la población. Pero están y estamos
valorando las consecuencias tan negativas, que está teniendo, para individuos,
familias, para la misma sociedad, para el Estado…
Y,
una segunda gran pregunta: ¿Unos, tienen interés para así manejarnos-dirigirnos-manipularnos
mejor, otros por intereses económicos y lucrativos. y, otros para llevarnos al
mal y al infierno…? ¡Es dura la pregunta, alguno dirá que es medieval, pero
quizás sea una cuestión real y muy actual…!
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jmm caminero (05 junio 2025 cr).
Fin artículo 4.939º:
“Hipersexualización e
hiperlujuria e hipersensualización…”.
E.
22 junio